Las palancas OAK llaman la atención por sus colores y acabados… pero esa no es la razón principal para montarlas
Mecanizado CNC, acabados cuidados y una enorme variedad de anodizados hacen que las palancas OAK sean una de esas piezas que inmediatamente llaman la atención en una bicicleta.
Pero detrás de toda esa estética hay algo mucho más interesante.
OAK modifica la geometría y la relación de la palanca para cambiar cómo transmitimos la fuerza de nuestros dedos al sistema de freno.
El resultado es una respuesta más directa, mejor modulación y mayor control de la frenada.
Y ahí es donde las palancas OAK dejan de ser simplemente una pieza de personalización para convertirse en tuning real del sistema de frenado.
La palanca también es rendimiento
Cuando pensamos en mejorar el rendimiento de unos frenos normalmente pensamos primero en cálipers, rotores o balatas. Pero hay otro componente que influye directamente en cómo aplicamos y controlamos la potencia del sistema: la palanca.
Es ahí donde comienza la frenada. La fuerza que aplicamos con el dedo se transmite a través de la palanca hasta el master, donde se convierte en presión hidráulica.
Por eso su geometría, longitud, relación mecánica y rigidez importan. Estos elementos determinan cómo transmitimos la fuerza, cómo modulamos la frenada y cuánto control tenemos sobre la potencia disponible.
OAK trabaja precisamente sobre estos parámetros. Sus palancas no buscan simplemente reproducir la pieza original en aluminio mecanizado y añadirle color. Modifican la geometría y la relación de la palanca para cambiar nuestra interacción con el sistema de freno.
El resultado es una respuesta más directa, mejor modulación y mayor control de la frenada.
Porque no estamos cambiando únicamente la pieza que tocamos con el dedo. Estamos modificando uno de los elementos que determina cómo aplicamos, modulamos y controlamos la potencia del freno.
Ergonomía: nuestra conexión con el freno
Pero el rendimiento de una palanca no depende únicamente de su relación mecánica.
La ergonomía también es fundamental.
No todos tenemos el mismo tamaño de manos, colocamos las manetas en la misma posición o preferimos la misma distancia entre la palanca y el manubrio.
OAK trabaja la forma y la superficie de contacto de sus palancas para conseguir un apoyo del dedo más natural y seguro, además de ofrecer un amplio rango de ajuste que permite adaptar su posición a la mano y a las preferencias de cada rider.
Y esto también es rendimiento.
Una buena ergonomía permite aplicar y dosificar la fuerza con mayor precisión, mantener un mejor control del freno y puede ayudar a reducir la fatiga en bajadas largas.
En definitiva, la mano no debería tener que adaptarse a la palanca; la palanca debería adaptarse a la mano.
Mecanizado CNC: no solamente por estética
La construcción CNC es probablemente otra de las características que primero asociamos con OAK.
Pero nuevamente hay una razón funcional detrás de ella.
Las palancas están mecanizadas en aluminio buscando una construcción rígida y precisa. Una mayor rigidez ayuda a reducir flexiones cuando aplicamos fuerza sobre la palanca y contribuye a conseguir una respuesta más definida.
El mecanizado permite además controlar con precisión las geometrías, superficies de contacto y detalles que forman parte del funcionamiento de cada palanca.
Después llegan los acabados y anodizados.
Y sí, ahí OAK ofrece enormes posibilidades de personalización. Pero el color llega después de la ingeniería, no al revés.
OAK no utiliza simplemente una misma palanca adaptada a diferentes marcas.
Cada modelo está desarrollado alrededor de las características del sistema de freno con el que va a trabajar, modificando geometría, ergonomía y relación mecánica según la aplicación.
Actualmente existen opciones para MAGURA, SRAM, Shimano, TRP y Hope.
Palancas OAK para diferentes sistemas de freno
Importante antes de elegir tu palanca
La compatibilidad no depende únicamente de la marca del freno. Cada palanca OAK está desarrollada para trabajar con determinados masters y generaciones, por lo que es importante comprobar el modelo exacto antes de realizar el cambio.
MAGURA: la RLP no es compatible con MT5e. No hay que confundirlo con el MT5 eSTOP, que sí se encuentra entre los sistemas compatibles.
SRAM: la SR no es compatible con DB8. Además, Maven Base y Motive requieren la versión SR v1.3.
Shimano: la SH debe considerarse compatible únicamente con los modelos expresamente indicados por OAK. No debe asumirse compatibilidad con otros masters Shimano simplemente por pertenecer a la misma familia o tener una construcción similar.
En todos los casos recomendamos comprobar la versión exacta del freno antes de elegir la palanca. Si tienes dudas sobre la compatibilidad de tu sistema, consúltanos antes de realizar el pedido.
OAK RLP — para MAGURA
La Root Lever Pro (RLP) está desarrollada para diferentes sistemas MAGURA y representa muy bien la filosofía de OAK.
Su geometría y relación mecánica buscan conseguir un equilibrio entre potencia, modulación y control, mientras que su amplio rango de ajuste permite adaptar la posición a diferentes tamaños de mano y preferencias.
En la RLP, OAK utiliza una relación mecánica aproximada de 6.5:1, desarrollada específicamente para modificar cómo se transmite la fuerza del dedo al sistema hidráulico.
No se trata simplemente de hacer que un MAGURA tenga una palanca de aluminio mecanizado. La intención es afinar la forma en que controlamos la potencia que ya ofrece el sistema.
OAK SR — para SRAM
La SR lleva esta misma filosofía a los sistemas SRAM.
OAK modifica la geometría de la palanca buscando una transmisión de fuerza más directa, buena modulación y una sensación más definida, incorporando además el rango de ajuste y la ergonomía característicos de la marca.
Es importante prestar atención a la versión de la SR, especialmente en los sistemas SRAM más recientes, ya que Maven Base y Motive requieren la SR v1.3.
OAK SH — para Shimano
Para Shimano está la SH.
Los frenos Shimano tienen un carácter y una respuesta muy particulares, y OAK desarrolla una geometría específica para trabajar con ellos, buscando combinar precisión, modulación, rigidez y ergonomía.
La idea no es convertir un Shimano en otro freno, sino modificar y afinar la interfaz entre el rider y el sistema hidráulico que ya conocemos.
OAK TR — para TRP
La TR está desarrollada para diferentes sistemas TRP, incluyendo DHR Evo, Trail Evo, Slate Evo, Slate T4 y Quadiem G-Spec.
Aquí vuelven a ser protagonistas la rigidez, la ergonomía y un amplio rango de ajuste, incluyendo la posibilidad de acercar considerablemente la palanca al manubrio.
Esto puede ser especialmente interesante para riders con manos pequeñas o para quienes prefieren una posición de palanca más cercana al puño.
OAK HT4 — para Hope Tech 4
La HT4 lleva el concepto de OAK a los frenos Hope Tech 4.
Una palanca desarrollada específicamente alrededor de este sistema, manteniendo la misma filosofía de la marca: geometría, ergonomía, rigidez, precisión y posibilidades de personalización.
Mucho más que cambiar el color de tus frenos
Por supuesto, sería absurdo ignorar la estética.
Los anodizados, el mecanizado y la calidad de los acabados hacen que las palancas OAK puedan cambiar por completo la apariencia del cockpit y permiten crear combinaciones realmente especiales.
Pero reducirlas a eso sería quedarse únicamente con lo que vemos.
Lo verdaderamente interesante está en cómo modifican nuestra interacción con el freno: geometría, relación mecánica, rigidez, ergonomía y capacidad de ajuste trabajando juntas para cambiar la forma en que aplicamos y controlamos la frenada.
Porque una palanca no es solamente el lugar donde ponemos el dedo.
Es nuestra conexión directa con el freno.
Y esa es probablemente la mejor manera de entender las palancas OAK Components:
tuning que no solo cambia cómo se ve tu bici, sino cómo frena.





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